Galletas de jengibre...(para casitas, si quereis)







Preparación: 45 minutos

Cocción: 10 min


Ingredientes

Para las galletas:

350 g de harina
125 g de mantequilla fría
100 g de miel de caña (melaza, o miel normal)
pizca de nuez moscada molida
pizca de clavo molido
pizca de jengibre molido
1 cucharadita de canela
100 g de azúcar
1 huevo mediano
Para la glasa (el “pegamento”):

200 g de azúcar glass
1 clara pasteurizada, o si no tenéis una clara de huevo 






Para la decoración:

azucar glass y/o coco rallado
Preparación:

Comenzamos preparando la masa de galleta. Mezclamos todos los ingredientes con las manos, hasta formar una masa homogénea.






Formamos una bola y la estiramos con la ayuda de un  rodillo, hasta dejarlas muy finas, de 5 mm de espesor como máximo si vamos a hacer casas grandes, o 3 mm de espesor para las casitas pequeñas.









Cortamos con un cuchillo afilado las distintas partes de la casa. Para cada casa, necesitaremos: dos alas de tejado,  parte delantera y trasera, y dos paredes laterales. Además, una pequeña chimenea (que al final yo no la puse). Lo más sencillo es buscar en google un modelo, imprimirlo, y recortarlo en cartulina o cartón, para que nos sirva de plantilla a la hora de cortar nuestras galletas.








Vamos depositando las galletas sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Dejamos reposar las galletas en el frigorífico mientras que precalentamos el horno a 170 º C
Horneamos las galletas unos 10 - 15 minutos (va a depender mucho de su tamaño) hasta que estén tostaditas por los bordes. Las sacamos del horno, las dejamos reposar 5 minutos, y las depositamos sobre una rejilla para que se enfríen.
Cuando estén frías, preparamos la glasa que servirá de pegamento (y para decorar si lo deseamos). Batimos el azúcar y la clara de huevo, primero despacio, y luego a gran velocidad (idealmente con un batidor eléctrico de varillas) hasta que esté muy firme (al coger la glasa con una cuchara no cae).



Pasamos la glasa a una manga pastelera equipada con una boquilla pequeña, como las que se usan para delinear galletas, y vamos pegando las distintas partes de la casa (si no tenéis manga pastelera, puede hacerse con un cuchillo de untar mantequilla, aunque el acabado es peor). Para mí, la manera ideal de trabajar era la siguiente: colocar la parte delantera de la casa en la mesa, poner dos tiras de glasa en los bordes, pegar las paredes laterales sujetando unos segundos. Poner dos tiras más de glasa en los bordes de las paredes laterales, y pegar la parte trasera de la casa. Apretar y dejar secar unos segundos. 



Por último, cubrir el pico del tejado de la parte delantera y trasera de la casa con una tira de glasa, y pegar las dos alas del tejado, presionando unos segundos con las manos. Adherir la chimenea al tejado con un poco de glasa, y cubrir la zona superior del tejado (donde se unen las dos alas) con glasa para que no se vea el pequeño hueco que queda. Dejar secar del todo sin mover.





































Ya solo nos queda decorar el postre, cupcake, tarta, o lo que hayamos elegido. En primer lugar, en nuestro postre podemos usar nata montada, azúcar glass, coco o chocolate blanco rallado para crear un efecto “nevado” en la superficie. Colocamos la casita de jengibre encima, y espolvoreamos con un poco de azúcar glass y/o coco rallado el tejado. 




Aquí tenéis mi casitas encima de las tartas, mirad que bien han quedado; ahora de verdad solo queda ver la receta de las tartas, que bien se podrán hacer para Nochevieja o Reyes... Y por cualquier duda y pregunta contestare con mucho gusto!


¡No solo cupcakes... con Mara os desea Feliz Navidad!


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P.D. - Post editado en 22/12/2013



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